Ruidos afuera, ruidos a mi alrededor... pero por dentro, Paz.
Una paz idiotizante, una paz hecha de recuerdos, de sus brazos alrededor de mi, de sus piernas desnudas... De su boca, humeda, calida... y pequeña. De sus tattoos pelvicos, de su fuerza de gimnasio...
Sus manos fueron ahi... donde yo las recibí, donde tocaron... y me hicieron estremecer. Y asi, se cumplió un ciclo de mi vida... mi virginidad completa... se la entregue a quien queria darsela... Y eso lo hizo magico. Cuidó de mi, yo cuidé de él. De su boca salia voz... palabras calidas, magicas, sus manos dibujaban luz y sombra en perfecto contraste, un torbellino de sombras, vívidas de colores.
Cinco horas disfrazadas de una vida, cinco horas, que podria repetir cuantas veces me lo pididera, si es que no se lo pido yo antes. Repasaba mis manos por su figura, su ancha espalda fue presa de mis rasguños, y su cuerpo contra el mio, incendiaba la cama. El sabor de su piel bajo mis labios me hacia delirar. Cada gota de sudor, corria detrás de la otra, mientras se fusionaban, y creaban el elixir de la vida, de la esperanza del posible futuro.
El tiempo pasaba, y nuestros cuerpos no se despegaban. El sol se ponia, mientras cada uno devoraba la boca del otro, con sus piernas entre las mias, ejerciendo presion, soltando, presionando otra vez... cada embestida era como el sueño de santa Teresa.
Su voz era una ambrosia que conducia a la locura de la inmortalidad. Repetia palabras que me elevaban, y su cintura gruesa, llena de El, de su aroma, de su calidez y ternura, de su fiereza y salvajismo seguía su frenético movimiento. Y es que fue mas erotico que un cuadro de Gustav klimt, mas efimero que cuaquier Dalí....
Y despues de tanto extásis, uno, tumbado al lado del otro, solo podiamos dormir, dormir y soñar con nuestro pequeño grandioso mundo, aquel que habiamos creado en la habitacion. Su mano, quedó en mi pecho. Y nuestras respiraciones agitadas eran la unica prueba que comprobaba que había sido real. Dejamos esas preguntas sin respuesta, y esas respuestas sin pregunta de lado, fuera de nuestro alcanze...
Por ahora.
Lector, esto, es mi sueño, un sueño que viví, un sueño que me dejó marca, huella. Es solo una pequeña parte de todo lo que paso, digamos que una cuarta parte... Pero lo demas, se queda bajo mi sabana... espero tu comentario, queria hacerlo erotico, como pasó, pero sin rayar en la vulgaridad.
miércoles, 24 de junio de 2009
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3 comentarios:
Lo demás se queda bajo mi sabana ahahaha genial!
sólo los ángeles dan semejantes palceres...
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